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Todo sobre root en Android (IV): preguntas frecuentes

En esta cuarta entrada sobre root en Android intentaré resolver algunas de las preguntas más frecuentes que le surgen a la gente antes de decidirse a rootear su terminal Android. Por supuesto, si tenéis alguna más, la podéis poner en los comentarios y os las responderé encantado.

¿Pierdo la garantía al rootear mi teléfono?

Probablemente sea la pregunta más repetida a la hora de hacerse root. La respuesta es sí y a la vez no. Me explico. Al rootear el terminal, salvo que sea de Google, se pierde la garantía, sobre todo si se desbloquea el bootloader, a pesar de lo que se haya dicho hace un tiempo desde la Unión Europea, las últimas noticias que tengo es que las compañías suelen incluir cláusulas que excluyen el root dentro de sus coberturas.

Sin embargo, el proceso de root es reversible y el bootloader, al igual que se puede desbloquear, se puede bloquear, por lo que, en caso de que necesitáramos hacer uso de la garantía, habría que desrootear el temrinal y dejar todo como instalado de fábrica para que la compañía nos cubra las reparaciones.

¿Recibo actualizaciones automáticas?

Son conocidas como OTA (Over The Air), ya que no hace falta que nos conectemos a un ordenador para actualizar nuestro terminal. La respuesta es sí, pero normalmente no nos dejará instalarlas, porque al ser root y, sobre todo, si tenemos un recovery que no es el que viene con Android, como pueda ser CWM, a la hora de instalarlas dará error. Ésto se debe a que las actualizaciones automáticas comprueban si el estado del teléfono es el mismo que el que se va a instalar. Al haber modificado archivos en nuestro sistema actual, evidentemente, el estado no es el mismo, por lo que la actualización la recibiríamos pero no podríamos instalarla.
En el raro caso de que nos deje instalarla, perderíamos el acceso root y el recovery personalizado.

Cabe destacar la excepción de los dispositivos Samsung salidos del 2011 en adelante, que, al contar con un contador interno de flasheo (cuando se modifica el estado inicial impuesto por Samsung, ese contador sube a 1 y el estado del teléfono pasa a “Modificado”), ni siquiera deja comprobar si hay algún tipo de actualización de software.

OTAs

A pesar de esto, ¿puedo instalar actualizaciones OTA?

Sí, porque algunas aplicaciones de gestión de permisos root, como es SuperSU, tienen una opción de desrooteo, que hace precisamente eso, eliminar el acceso root del terminal. De esta manera, podremos actualizar nuestro terminal a la última versión de nuestro fabricante, pero, como es lógico, tendremos que rootear de nuevo el teléfono.

¿Hay algún tipo de peligro al ser root?

Lamentablemente, sí, no todo es de color de rosa. Como ya os dije en las entradas anteriores, habilitar permisos de superusuario en nuestro teléfono es un proceso delicado. Aunque según han ido avanzando las versiones de Android se ha convertido en una tarea más sencilla, no deja de ser un riesgo, porque estamos cambiando valores y archivos del sistema que supuestamente no deberíamos tocar siendo un usuario normal.

Aun así, como también os dije, que no os de miedo rootear, porque las ventajas son muchas y los riesgos cada vez son más pequeños.

¿Ser root afecta a la estabilidad de mi terminal?

En teoría, no. Es cierto que algunos métodos de root para terminales más complicados de rootear o de desbloquear son demasiado agresivos y comprometen la estabilidad y la fluidez del sistema, pero no debería afectar en absoluto.

¿Veré comprometida mi seguridad y mi privacidad al ser root?

Tampoco tiene por qué, si se usan las aplicaciones con cabeza. Teniendo acceso de superusuario en nuestro terminal podemos hacer cualquier cosa con él. Aunque seamos root, podemos hacer que ninguna aplicación tenga permisos de superusuario aunque lo solicite, gracias a los gestores de permisos que habitualmente vienen incluidos en los métodos de rooteo.

Seguridad en Android

Si una aplicación nos solicita este tipo de permisos es porque o lo necesita para cumplir su función, o porque teniendo acceso a la raíz puede añadir funcionalidades o porque éso le permite realizar mejor su trabajo.
En el caso de que una aplicación nos pregunte por acceso root y no lo tengamos claro, lo mejor es denegarlo, informarnos bien de por qué solicita esos permisos, si es necesario contactando directamente con el desarrollador, y después ya concederlos o no, según queramos. De esta manera, mantendremos nuestra privacidad a salvo.

¿Es obligatorio ser root para instalar una ROM personalizada?

No. Éste probablemente sea en lo que la gente suele estar más equivocada cuando se habla del root en Android. Para instalar una ROM, lo único que necesitamos es un recovery personalizado o, directamente, la imagen de la ROM.
Si lo único que queremos hacer es instalar una ROM nueva en nuestro Android, no hace falta rootear el terminal previamente. Basta con averiguar cómo instalar archivos .img en nuestro terminal para flashear el recovery o, directamente, la ROM. Además, contamos con la ventaja de que la gran mayoría de las ROMs conceden permisos de superusuario de manera nativa, por lo que nos evitaremos todo el proceso de rootear el terminal.

Sin embargo, si no sabemos hacer éso o no queremos meternos en tanto lío y preferimos hacerlo instalando el recovery desde el móvil y luego flasheando el archivo .zip, en ese caso sí que necesitamos ser root, ya que para instalar el recovery con el terminal encendido se necesitan permisos de superusuario, como ya os conté en la segunda parte.

 

Espero que todas estas preguntas hayan resuelto algunas de las dudas más habituales que les surgen a los usuarios cuando hablan de root en Android. Si tenéis alguna más, como ya he dicho, la podéis dejar en los comentarios y responderemos lo antes posible.

Todo sobre root en Andorid (III)

Tercera entrega sobre root en Android. En este caso, le toca el turno al kernel, los MODs y las ROMs, motivo principal por el cual los usuarios deciden rootear sus terminales.

ROMs personalizadas

Una ROM personalizada no es, ni más ni menos, que una versión modificada del Android que Google publica.

Como ya sabéis, Android es un software de código abierto, es decir, que cualquiera puede acceder al código completo de Android a través de lo que Google ha llamado AOSP. Las principales ROMs personalizadas están basadas en AOSP, aunque hay otras ROMs que se basan en otras ROMs también personalizadas anteriormente, añadiendo funcionalidades, principalmente.

Cyanogen
CyanogenMod

La ROM personalizada por excelencia. Es la base de muchas otras ROMs, lleva con nosotros desde los inicios de Android y, para que nos hagamos una idea, sería el Android stock una vez metidos en el mundo de las ROMs. Añade muchas funcionalidades y lleva la última versión de Android a terminales que, de no ser por las ROMs, nunca tendrían acceso a esas versiones.

AOKP
AOKP

Otra ROM personalizada también muy extendida. Añade aún más funcionalidades que Cyanogen. Sin embargo, suele ser más inestable que ésta y, según mi experiencia, acaba perdiendo fluidez y volviéndose lenta con el uso. Aún así, merece la pena probarla por la cantidad de cosas que se pueden cambiar.

MIUI
MIUI

Junto con las otras dos ROMs anteriormente citadas, ésta es una de las más utilizadas en todo el mundo. No está basada en AOSP, supone una revolución total en cuanto a experiencia de usuario y garantiza robustez y estabilidad. La compañía que la desarrolla, Xiaomi, ha creado una línea de smartphones de gran calidad y prestaciones punteras.

Kernel

Para entendernos y para los que no sepan lo que es, es lo que controla la comunicación entre el hardware y el software. Con un kernel personalizado y modificado, se puede cambiar casi cualquier comportamiento del teléfono, desde la intensidad de la vibración o el color de la pantalla hasta la manera de gestionar la memoria.
Un nuevo kernel se instalaría, como no, flasheando un archivo zip o una imagen que previamente habríamos descargado. Suele ser habitual borrar caché y dalvik caché antes de instalarlo, en caso de que lo instalemos desde el recovery utilizando un zip.

Para controlar todas las funcionalidades del kernel, tenemos muchas opciones. Habitualmente, cuando tenemos una ROM personalizada instalada, suele venir un apartado de “Rendimiento” dentro de los ajutes del teléfono desde el cual podremos hacer algunos retoques, pero suelen ser retoques básicos y no podremos sacarle todo el potencial al nuevo kernel. Sin embargo, en Google Play, hay multitud de aplicaciones de muy buena calidad que permiten exprimir al máximo la capacidad de nuestro nuevo kernel personalizado, como por ejemplo, Trickster Mod.
Muchos desarrolladores de kernels desarrollan también su propia aplicación para controlar el kernel, como pueda ser el kernel llamado Faux123, que la mejor manera de controlarlo es usar la aplicación oficial del kernel, que se puede descargar aquí.

Para instalar un kernel personalizado, se debe tener el bootloader desbloqueado. Cambiar la manera en la que se comunican hardware y software mediante un nuevo kernel no es ninguna tontería, ya que nos permite acceder a ajustes que antes ni pensábamos que podíamos hacer, así como la posibilidad de ahorrar una cantidad considerable de batería, ya sea bajando las frecuencias máximas y mínimas de los diferentes núcleos del kernel o bajando los voltajes necesarios para que se active cada frecuencia del kernel, que probablemente sea la manera en la que más batería se ahorra, aunque hay que ir con mucho cuidado a la hora de tocar voltajes o podremos dejar inutilizable nuestro terminal.

MODs

Los MODs son pequeñas modificaciones aplicables a la ROM actual en la que nos encontramos. Van desde la mejora de la calidad del sonido hasta la añadidura de pequeñas características que hacen más cómoda la utilización de la ROM. Por poneros un ejemplo, la ROM stock de Android oficial, la que desarrolla directamente Google y que no tiene ningún tipo de modificación, no dispone de la posibilidad de poner el porcentaje de la batería al lado del icono. Pues, instalando un mod, en este caso, flasheando un zip desde el recovery, podemos obtener el siguiente resultado, que no podríamos obtenerlo de otra manera, salvo que cambiásemos a otra ROM.

MOD porcentaje batería

Espero que todas estas cosas que os he contando os hayan servido para mejorar vuestra experiencia en Android y que os haya hecho investigar sobre todo el potencial que tiene este sistema operativo móvil y sobre todo lo que podéis hacer con vuestro terminal.

Todo sobre root en Android (II)

En la primera parte, ya os conté cómo ser root en unos sencillos pasos. Ahora le toca el turno al “qué puedo hacer siendo root”, que estará dividido en algunas partes para hacer la lectura mucho más cómoda y dosificada.

Antes de continuar, una nota bastante importante. Muchos de los dispositivos Samsung sacados al mercado recientemente, como puedan ser el Note 2, el S3 o el S4, entre otros, cuentan con un contador interno de la cantidad de veces que el sistema ha sido modificado. Por tanto, lo que os dije de que todo proceso de rooteo es reversible sigue siendo cierto, con la salvedad de que vuestro contador estaría a 2, es decir, un rooteo y un desrooteo. Por tanto, ahí sí que habríais perdido la garantía y el servicio técnico de Samsung ya no se haría cargo de vuestro terminal. Sin embargo, como pasa siempre, gracias a la gran comunidad que hay de desarrolladores, este problema tiene solución: existe una aplicación llamada Triangle Away, en la que necesitaremos ser root, por supuesto, que vuelve a poner el contador de Samsung a 0 para que podamos usar la garantía o para que podamos recibir actualizaciones oficiales. Toda la información en la descripción de la aplicación en Google Play y en el post de XDA.

Una vez hecha esta aclaración, creo que va siendo hora de meternos en vereda y empezar a aprender todo lo que se puede hacer al ser root.

Recovery

Una vez que ya tenemos el dispositivo rooteado, la mayoría de las modificaciones que podemos hacer rara vez vienen en un archivo instalador con la extensión .apk, sino que vienen en un zip “flasheable”. Un archivo “flasheable” hace las veces de instalador, pero para instalarlo tenemos que hacerlo desde un modo del que disponen todos los Android llamado Recovery. A este modo se entra al encender el móvil. Al encenderlo, hay que apretar una combinación de teclas para que el terminal acceda al Recovery en lugar de acceder al teléfono como hace habitualmente. Por ejemplo, en el Nexus 4 es botón encender + volumen abajo, mientras que en el S3, por poner un par de ejemplos, es botón encender + botón central + volumen arriba.

Lo podemos instalar de muchas maneras, pero la más cómoda es descargarnos la aplicación ROM Manager desde Google Play y ahí vamos a Recovery Setup -> ClockworkMod Recovery (bajo “Install or update recovery”), seleccionamos nuestro dispositivo y hacemos clic en “Flashear ClockworkMod Recovery”.

ROM Manager 1 ROM Manager 2 ROM Manager 3

En caso de que a la hora de escoger vuestro dispositivo no sea reconocido automáticamente por la aplicación, deberéis buscar otra manera de instalar el recovery en vuestro terminal. Como siempre, os recomiendo XDA y HTCManía. Por supuesto, si ya tenéis un recovery instalado de manera manual, podréis dar a esa opción dentro de la aplicación a la hora de seleccionar el terminal.

ROM Manager 4

Una vez lo tengamos instalado, podremos entrar a él desde el terminal apagado o bien dándole a la opción de ROM Manager de “Reiniciar en Recovery”. Una vez dentro del recovery, veremos algo parecido a esto, ya que varía ligeramente según el terminal que estemos usando:

Recovery principal resized

Desde aquí podremos hacer prácticamente lo que queramos, desde borrar el terminal por completo hasta instalar cualquier zip de los que os he hablado más arriba, por lo que hay que tener algo de cuidado a la hora de tocar cosas dentro del Recovery, pero tampoco tengáis miedo. Para movernos entre las diferentes opciones del Recovery, usaremos los botones de volumen para subir y bajar y el botón de encender para seleccionar la opción que queramos. Más adelante os iré contando las cosas que se pueden hacer.

Bootloader

El bootloader es, por así decirlo, la parte del sistema operativo que se encarga de arrancarlo. Dentro de Android, el bootloader puede estar de dos maneras: bloqueado o desbloqueado. Si lo tenemos bloqueado cuando no somos usuarios root, que es lo habitual, al rootear el dispositivo sería conveniente desbloquearlo en caso de que queramos poder personalizar nuestro Android al máximo.
Aunque con el bootloader bloqueado también es posible flashear zips e instalar ROMs personalizadas, cada vez que cambiemos de ROM tendremos que instalar de nuevo el Recovery, ya que se nos borrará.

Al desbloquear el bootloader, lo que hacemos es habilitar otra partición donde se instalará el bootloader y el recovery, por lo que, aunque cambiemos de ROM o algo salga mal, siempre podremos acceder de nuevo al recovery.

Nandroid backup

Probablemente sea la opción más útil a la hora de rootear un teléfono Android. Un Nandroid backup es una copia completa del estado actual de Android en nuestro terminal. Cuando realizamos un backup completo de nuestro Android se copia absolutamente todo, desde las aplicaciones que tenemos instaladas y su configuración hasta el proceso que tengamos en determinado juego o la versión del sistema o de kernel (núcleo) que tengamos.

Es más que recomendable realizar un Nandroid backup antes de cambiar nada en el sistema una vez rooteado el terminal, ya que, en caso de que algo saliese mal, siempre podremos entrar al recovery de nuevo y restaurar la copia realizada con anterioridad.

Para realizar un backup completo de nuestro terminal, tendremos que acceder al Recovery e ir a backup and restore -> backup, y se iniciará automáticamente una copia de seguridad completa de nuestro terminal.

La copia se guardará en nuestra memoria interna o en la tarjeta SD externa, según indiquemos. Aún así, nunca está de mas guardar una copia de este archivo en nuestro ordenador.

En caso de que queramos restaurar algún backup, no tenemos más que ir a backup and restore -> restore, seleccionamos la copia que queremos restaurar y aceptamos. Así, cuando volvamos a encender el teléfono, nos lo encontraremos de la misma manera que estaba a la hora y la fecha de la copia de seguridad.

También podemos realizar estas dos acciones desde ROM Manager. Para copiar la ROM actual, seleccionamos directamente esa opción y el terminal se encargará de reiniciar al Recovery y realizar el backup. Tened en cuenta que, si lo hacéis así, la copia de seguridad se hará en la memoria interna del teléfono, mientras que desde el Recovery se puede seleccionar la opción de realizarla en la SD externa.
En caso de que queráis restaurar una copia realizada previamente, accedéis a “Administrar y restaurar copias” y seleccionais la copia a restaurar.

ROM Manager 5 ROM Manager 6 ROM Manager 7

ROMs personalizadas

Una ROM personalizada es una versión modificada del sistema operativo Android. Los desarrolladores suelen usar AOSP (Android Open Source Projetc o “Proyecto Android de código abierto”), que es el código de Android proporcionado por Google a la comunidad para desarrollar nuevas funcionalidades encima del Android base. Al instalar una ROM personalizada, lo más normal es que dejemos de obtener soporte oficial del fabricante de nuestro móvil, salvo que esa ROM haya sido lanzada por el propio fabricante. Sin embargo, esto no debería preocuparnos, ya que las ROMs personalizadas suelen actualizar mucho más a menudo que las oficiales de los fabricantes e ir por delante en lo que a versión se refiere, por lo que siempre podremos actualizar y estar a la última en las características más novedosas del fabricante de nuestra ROM.

Las ROMs son flasheables, y, como casi todo lo que es flasheable en Android, hay que instalarlo desde el Recovery. Siempre hay que seguir los pasos marcados por el desarrollador de la ROM para instalarla en el terminal. Lo más habitual es encontrar estas ROMs en foros o en páginas webs, por lo que suele haber un tutorial de instalación. En caso de que no lo hubiera, significaría que no habría que hacer nada especial, sino que habría que seguir el procedimiento habitual a la hora de instalar una ROM.

Accederíamos al Recovery y haríamos los tres “wipes”, es decir, wipe data (borra todos los datos de usuario y deja el móvil como recién comprado, es decir, restaura los valores de fábrica), wipe cache (borra la memoria cache del terminal) y wipe dalvik cache (borra la cache de la dalvik, que es la máquina virtual que se encarga de ejecutar Android). Esto es necesario cada vez que cambiemos de ROM. En caso de que lo que vayamos a flashear sea una actualización de la ROM que ya tenemos instalada, solamente sería necesario hacer wipe cache y wipe dalvik cache.

Wipe data y wipe cache se encuentran en la pantalla principal del Recovery, por lo que no tendremos más que desplazarnos hasta esa opción con los botones de volumen, seleccionarla con el botón de encender y confirmar que deseamos borrar esos datos.

Wipe data resized Wipe cache resized

El motivo de que aparezcan tantos “No” y que la opción de borrar esté ahí en medio es para evitar que se borran cosas por accidente. De este modo, estamos obligados a desplazarnos hasta la opción que queremos ejecutar para que sea llevada a cabo.

Para borrar la dalvik cache, tendremos que ir a “advanced” y ahí seleccionar la opción “wipe dalvik cache”.

Wipe dalvik cache resized Wipe dalvik cache confirmar resized

Estos tres pasos antes de instalar la ROM son los más habituales y los imprescindibles a la hora de instalar una ROM, pero puede ser que el desarrollador nos diga que debemos realizar otras cosas además de estas. Si ese es el caso, las haremos y, al acabar, ya podremos flashear nuestra ROM.

Para instalar una ROM, que es un zip flasheable, o cualquier otro zip, siempre deberemos hacer lo mismo. Accedemos a “install zip from sdcard”, seleccionamos la ubicación en la que esté localizada el archivo, (la opción “from sd card” correspondería a la memoria interna, mientras que la opción “from external sd card” correspondería a la SD externa) y seleccionamos el zip que queremos instalar y confirmamos.
Es muy común que las ROMs vengas sin las aplicaciones de Google, es decir, sin Gmail, Play Store, etc. Para ello, hay que flashear el archivo que nos proporcionarán llamado “gapps”, correspondiente a las aplicaciones necesarias para conectar con los servicios de Google. Este zip habría que flashearlo después de haber instalado la ROM. Normalmente no sería necesario reiniciar, es decir, se pueden flashear los dos zips seguidos, uno detrás de otro.

Install zip from sd card resized Ubicación zip flasheable resized

Una vez que hayamos instalado todo lo necesario, damos tantas veces a “go back” como sea necesario y, ya en la pantalla principal, damos a la opción “reboot system now” y el móvil se nos reiniciará de manera normal, pero con la ROM nueva que hayamos instalado.

 

En la próxima entrada, os hablaré de qué es el kernel, cómo cambiarlo, de qué son los MODs y muchas cosas más. Espero que toda esta información os esté siendo de utilidad.

Todo sobre root en Android (I)

Hace un tiempo, cuando empecé a escribir en el blog, prometí que algún día os contaría lo que era ser root en Android y sus ventajas e inconvenientes. Bien, pues ese día ha llegado. Para hacer la lectura más asequible y cómoda, dividiré la entrada en varias partes, porque, de hacerlo todo en una, iba a quedar demasiado densa y pesada.

¿Qué es ser root?

También conocido como permisos de superusuario, ser root significa tener el control total sobre Android y poder hacer lo que queramos con nuestro terminal. Convertirse en superusuario es un proceso delicado, que cuanto más alta sea la versión de Android, menos peligroso es, pero debéis saber que rootear el teléfono conlleva ciertos riesgos y puede que algo salga mal. Los riesgos son bastante bajos, pero dependiendo del modelo del terminal y del fabricante, puede que haya más riesgo o menos. Aún así, no debéis preocuparos, porque si seguís los pasos al pie de la letra, nada tiene por qué salir mal. Yo he sido root en los dos terminales Android que he tenido y no he tenido problema alguno durante el proceso de convertirme en superusuario.

Ventajas

Básicamente, al obtener permisos root, podremos acceder a la raíz del terminal y ejecutar comandos que no podríamos ejecutar en caso de no serlo. Esto nos permite modificar al máximo nuestro Android, desde la barra de notificación hasta cambiar el sistema instalado por defecto, lo que es conocido como ROM. A ésto, se suma la posibilidad de ejecutar ciertas aplicaciones muy útiles que necesitan permisos de superusuario, la posibilidad de eliminar molestas aplicaciones que vienen preinstaladas con nuestro móvil y que antes no podíamos quitar, hacer copias de seguridad completas del teléfono o el poder añadir funcionalidades a nuestro Android que el fabricante del móvil decidió no introducir, como, por ejemplo, la opción de reiniciar o añadir accesos directos al desplegar la barra de notificaciones.

Inconvenientes

Salvo que el terminal sea de Google, lo más normal es perder la garantía del producto una vez rooteado. Sin embargo, el proceso de root es reversible, por lo que siempre podremos volver al estado inicial del teléfono en caso de que necesitemos hacer uso de esa garantía y no debería haber ningún problema.

Como podéis observar, las ventajas ganan la batalla claramente a los inconvenientes, pero por si hay todavía alguien que no se atreve a dar este paso, os daré algunos ejemplos de pequeños detalles que marcan la diferencia entre ser root y no serlo. Además, esas ventajas mencionadas anteriormente son sólo unas pocas de la infinidad de posibilidades que el ser root nos ofrece.

Como os he dicho, existe la posibilidad de cambiar los iconos de la barra de notificaciones. Así sería mi barra de notificaciones si no fuese root:

Batería sin porcentaje recorte

Sin embargo, al ser root, tengo la posibilidad de poner el porcentaje de batería que me queda al lado del icono, algo mucho más cómodo que instalar una aplicación más para que aparezca en el lado izquierdo, que además genera una notificación permanente en la barra que no podemos eliminar.

Batería con porcentaje recorte

Podréis pensar que es un detalle tonto, pero mejora mucho la experiencia de usuario. Evidentemente, por sólo ésto igual no merece la pena hacerse root, pero hay mucho más que se puede modificar. Hay tanto, que se puede modificar todo.
Otro ejemplo que antes he mencionado: la posibilidad de añadir accesos directos al desplegar la barra de notificaciones. Si la versión de Android que tenemos es inferior a 4.2, podemos introducir una barra de energía con los accesos directos principales:

Barra de energía

En caso de que tengáis Android 4.2, además de la posibilidad de añadir esta barra, podréis modificar el panel de ajustes rápidos que viene por defecto con el sistema. Así, este panel, modificado a mi gusto, quedaría así:

Accesos directos con root

Sin embargo, de no ser root, no tendría la posibilidad de modificar estos accesos directos y sólo dispondría de los que Google introduce por defecto.

Accesos directos sin root

¿Cómo conseguimos acceso root?

Vamos a lo importante, el cómo. Cómo hacer para tener acceso a toda esta serie de modificaciones y para exprimir al máximo el potencial de Android. Hay una página, llamada Ready2Root, en la que buscamos nuestro terminal y nos da todos los métodos diferentes de los que disponemos para hacer root a ese determinado terminal. Aparte de esta página, os recomiendo visitar el foro de XDA, la comunidad más grande de Android a nivel mundial, y HTCManía, la comunidad más grande en español. Si buscáis algo para vuestro terminal y no está en ninguno de esos dos sitios, probablemente no exista.

Para terminar, deciros dos cosas: la primera, que todas las modificaciones que os he contado son mucho más cómodas y fáciles de realizar cambiando de ROM, que os contaré cómo en la siguiente entrada, que será en poco tiempo; la segunda, que leáis con mucha atención todos los pasos necesarios para ser root en vuestro terminal para evitar fallos, porque aunque en caso de que el proceso de rooteo falle el terminal no se estropeará, conviene hacer este tipo de cosas delicadas con precaución.